JOSÉ LUIS PARDO

El blues nació en el sur de Estados Unidos, en el delta del río Mississippi, y bastante más al sur estaba la cuna de José Luis Pardo. Sin embargo, eso no tuvo importancia para que el músico se dedicara a ese género que se encargaron de consolidar, en el río de La Plata, músicos como Pappo, Botafogo, Memphis La Blusera y La Misssissippi.

Desde temprana edad (hablar de esto en alguien que acaba de llegar a 28 años puede sonar casi irónico) José Luis Pardo sintió atracción por la música, a pesar de que nadie en su familia se dedicaba a ella. El argentino y su guitarra se volvieron uno solo y no se han separado desde hace 17 años, ni se separarán nunca, y no por el hecho de que sea el único bluesman suramericano en tener el endorsement –algo cercano a un patrocinio— de la famosa marca de guitarras Gibson: la razón es esa facilidad con que sus dedos recorren el mástil del instrumento para que surjan notas que hacen recordar a los grandes maestros del blues, como Albert King, Muddy Waters o Chuck Berry.

Ser argentino y blanco no ha sido óbice para que Pardo interprete el blues, como lo ha hecho en América y Europa. Una vez conecta su guitarra al amplificador y empieza a interpretarla, se convierte en el guía de un recorrido hacia el delta, hacia Memphis o hacia Chicago. Penas, sufrimientos y alegrías afloran en un sonido que es sincero, que es el blues mismo.

 

volver